Existen lazos invisibles que nos envuelven todo el cuerpo y nos dejan bien arraigadas una a la otra.
Incontables las veces que los estiramos hasta pender de un sólo hilo, sin embargo acá estamos, hombro a hombro, más sostenidas que nunca, experimentando el verdadero valor de la amistad. Hermandad que supo estar más en las malas que en las buenas y es eso lo que hoy me llena el alma y rectifica mis sentimientos. Amiga, te quiero viva, te quiero lúcida, te quiero irradiando, te quiero logrando, te quiero conmigo, te quiero siempre. Que abunde nuestro amor, eternamente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Todo tipo de comentario constructivo es bienvenido. ¡Gracias!