"Yo creo que la fuente de la magia está en que yo todavía tenga tu libro, aparte, nunca me lo apropié. No siento que sea mio. Es tuyo, por decisión mía. Es un libro con dueños divorciados. Aunque tengo una teoría (aún) más fuerte sobre la magia. No quiero quitarle poder al libro, que por cierto tiene y mucho. Pero creo que la magia residió en un beso. Un humilde y poco ortodoxo beso de despedida. Creo que me equivoqué, porque abrí una puerta cuando ya no se podía entrar. Lo lógico hubiera sido que te bese toda la noche, o que no lo haga nunca. Pero no, te di un nulo beso antes de subirme al Chevallier y dejé un halo de misterio que ni yo entendí. Pero en fin, eso. Y el libro, claro.
No me preguntes por qué no lo hice antes. Ni por qué lo hice al final. Yo lo sentí como un robo, de mi parte. No quería que te sientas obligada a besarme sólo porque fui a verte, pero ver el bondi acercandosé era como una bomba de tiempo adentro mio. Estalló levemente. Siempre tan mesurados. Ojalá pudiera saber cuándo fue exactamente el día.. Para mi fue por estas fechas, no es casualidad que estemos hablando. Hace menos de una semana leí un blog que llevaba tu firma y hace poquitos días me imaginé en tu altillo. Lo triste es que yo guardaba el boleto, que tenía la fecha, y (te conté) un día de lluvia y viento se me voló en Microcentro. Fue a parar a un arbusto y pasé no menos de 10 minutos alrededor del arbusto buscando. Nunca apareció. Me invadió la pena. Ahora me doy cuenta que es una boludez porque los recuerdos los tengo en mi cabeza. La calle Liniers, tu casa, tu jardín, la comida de tu vieja! el remis, el bar, la banda del bar, tus amigos que aparecieron, el frío, los abrazos en la puerta de una casa. El boleto era sólo eso, un boleto."