miércoles, 18 de septiembre de 2013

Me prohibo arrinconarte

"Yo creo que la fuente de la magia está en que yo todavía tenga tu libro, aparte, nunca me lo apropié. No siento que sea mio. Es tuyo, por decisión mía. Es un libro con dueños divorciados. Aunque tengo una teoría (aún) más fuerte sobre la magia. No quiero quitarle poder al libro, que por cierto tiene y mucho. Pero creo que la magia residió en un beso. Un humilde y poco ortodoxo beso de despedida. Creo que me equivoqué, porque abrí una puerta cuando ya no se podía entrar. Lo lógico hubiera sido que te bese toda la noche, o que no lo haga nunca. Pero no, te di un nulo beso antes de subirme al Chevallier y dejé un halo de misterio que ni yo entendí. Pero en fin, eso. Y el libro, claro. 
No me preguntes por qué no lo hice antes. Ni por qué lo hice al final. Yo lo sentí como un robo, de mi parte. No quería que te sientas obligada a besarme sólo porque fui a verte, pero ver el bondi acercandosé era como una bomba de tiempo adentro mio. Estalló levemente. Siempre tan mesurados. Ojalá pudiera saber cuándo fue exactamente el día.. Para mi fue por estas fechas, no es casualidad que estemos hablando. Hace menos de una semana leí un blog que llevaba tu firma y hace poquitos días me imaginé en tu altillo. Lo triste es que yo guardaba el boleto, que tenía la fecha, y (te conté) un día de lluvia y viento se me voló en Microcentro. Fue a parar a un arbusto y pasé no menos de 10 minutos alrededor del arbusto buscando. Nunca apareció. Me invadió la pena. Ahora me doy cuenta que es una boludez porque los recuerdos los tengo en mi cabeza. La calle Liniers, tu casa, tu jardín, la comida de tu vieja! el remis, el bar,  la banda del bar, tus amigos que aparecieron, el frío, los abrazos en la puerta de una casa. El boleto era sólo eso, un boleto."

lunes, 9 de septiembre de 2013

Para siempre

Siempre te espero.
En mis suspiros, en mis pensamientos, en mis enojos, en mis remordimientos, en mis tristezas, en mis desesperanzas, en mis alegrías, en mis encantos. Te espero porque sé que vas a venir a salvar mis días, a llenarlos con tu luminiscencia, tu sabiduría, tu paciencia, tu calma, tu respiración.
Y aún estando conmigo, te sigo esperando, porque anticipo tu ausencia, porque sé que hay algo en vos que nunca acaba, que se renueva, que me hace sentir viva.
Persevero, porque sos mi árbol preferido, con todas tus ramas curvas, derechas, cortadas, enteras, que simbolizan tu vida en pleno movimiento, tu evolución, tu función de hombre indispensable al universo, a la naturaleza, a la vida, a mí. Por eso y más, hoy, te espero.

Camaradería

Existen lazos invisibles que nos envuelven todo el cuerpo y nos dejan bien arraigadas una a la otra.
Incontables las veces que los estiramos hasta pender de un sólo hilo, sin embargo acá estamos, hombro a hombro, más sostenidas que nunca, experimentando el verdadero valor de la amistad. Hermandad que supo estar más en las malas que en las buenas y es eso lo que hoy me llena el alma y rectifica mis sentimientos. Amiga, te quiero viva, te quiero lúcida, te quiero irradiando, te quiero logrando, te quiero conmigo, te quiero siempre. Que abunde nuestro amor, eternamente.