Creo en los momentos fugaces, inesperados, sorpresivos.
Creo en el poder del deseo, en la atracción, en el fluir.
Creo en la locura, en la caraduréz, en la espontaneidad.
Creo en una noche, en dos, en tres.
Creo en los instantes, porque no creo en la eternidad.
La perpetuación existe sólo en los momentos.
En
el arte
de
disfrutar.
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