viernes, 26 de julio de 2013

Omnipresente

Siempre lo supe. Sabía que en el intento de dejarme llevar, perdería. Acá estoy. Padeciendoté.
Te conozco.
Te conozco sin verte, sin observarte, sin tocarte, sin sentirte.
Te percibo.
Te percibo por tus palabras, por las sensaciones, porque no quiero hacer otra cosa.
Te odio.
Te odio por el uso de tu existencia, por tu capacidad de hacerme vibrar, por tu espíritu omnipresente.
Te elijo.
Aún así, te elijo. Hoy, mañana, y siempre.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Todo tipo de comentario constructivo es bienvenido. ¡Gracias!