jueves, 16 de abril de 2015

Somos en conjunto

“No me interesan los motivos de tu lucha, el que sale perjudicado soy yo”

Leer esa cita me revuelve el estómago. Caer en la realidad de la sociedad que habitamos hoy en día, a veces, me moviliza.  Indudablemente, tenemos nuestras virtudes como seres humanos, tanto de manera individual como en comunidad. Pero también acarreamos defectos, y el que voy a detallar a continuación es uno de los más importantes y significativos, a mi criterio, que detentamos como humanidad. Lo que realmente me pone mal, y me deja pensando, es nuestra falta de empatía. A esto me quiero referir y poner mi mayor énfasis: a la falta de interés por tratar de entendernos, a tratar de sentir por un ratito lo que vos sentís. Ojalá se prestaran días de vida, -“no te enojes así, te presto un día de mi vida para que me puedas comprender”- pero creo que no es necesario fantasear con algo tan surreal, cuando la solución está en detenernos unos minutos a pensar en los motivos del por qué EL OTRO acciona como acciona, considerar percibir qué es lo que desencadena ese acto, esa idea, esa postura. En la cita, se puede interpretar la desgana de quien la dice, en entender lo que le pasa al que está luchando, y ESE ES EL MAYOR ERROR, el hacer oídos sordos. Nunca vamos a establecer un orden como sociedad si no nos escuchamos, y eso no te perjudica sólo a vos, nos perjudica a todos.

No esperemos a que la realidad sacuda a nosotros mismos para retractarnos y decir “ahora te entiendo”. El principio del cambio está en prestarnos más atención.