Cómo cuesta el desapego
Cómo cuesta mirar hacia adelante con tantos miradas fijas alrededor
Cómo cuesta silenciar mis sentimientos
Cómo cuesta no pensar
Cómo cuesta hacer coincidir el pensamiento con el afecto
Cómo me cuesta....
Cómo
me
costás.
Como la energía del Sol
martes, 31 de mayo de 2016
BORRADOR 1
Me encantaría saber si en alguno de nuestros momentos dejaste de ser vos, o si alguna vez
lo fuiste, si te viste atrapado en pensamientos y sentimientos ajenos, si la empatía ocupó
tu razonamiento, si eso que sentiste fue tuyo, o sólo mío.
Necesito saberlo, imaginarás, porque si fue así, si por un segundo quisiste complacerme y
olvidaste lo que sentías, te exijo que no lo vuelvas a hacer. Nunca más.
Por lo contrario, elijo y prefiero que me abras los ojos, con total sutileza, y puedas
hacerme entender que nuestro instante ya pasó. Que no puedo enjaular a quien quiere volar.
Lo creo justo, sincero y factible.
Es así como aprenderé a dejar ser, a soltar, por amor a vos, por amor a mí y por amor a lo que algún día creí que pudo llegar a ser.
lo fuiste, si te viste atrapado en pensamientos y sentimientos ajenos, si la empatía ocupó
tu razonamiento, si eso que sentiste fue tuyo, o sólo mío.
Necesito saberlo, imaginarás, porque si fue así, si por un segundo quisiste complacerme y
olvidaste lo que sentías, te exijo que no lo vuelvas a hacer. Nunca más.
Por lo contrario, elijo y prefiero que me abras los ojos, con total sutileza, y puedas
hacerme entender que nuestro instante ya pasó. Que no puedo enjaular a quien quiere volar.
Lo creo justo, sincero y factible.
Es así como aprenderé a dejar ser, a soltar, por amor a vos, por amor a mí y por amor a lo que algún día creí que pudo llegar a ser.
domingo, 14 de febrero de 2016
No digas que no me tuviste
No digas que no me tuviste. Después de sentirme protegida entre tus brazos sin tener consciencia completa del tiempo, escuchando tu respiración tranquila, suave, tratando de controlar las ganas de no soltarnos. Después de tantos abrazos de bienvenida, otros tantos de despedida, infinitos besos de reencuentros, de perdón, de hasta siempre. Es entonces, que en todos esos momentos, en los que me sentí correspondida, querida y cuidada, me tuviste. Duró, no duró, durará, no lo sabemos, pero sucedió. Yo sí te tuve, en mi cuerpo, y en mi corazón...(En mi corazón por siempre).
jueves, 16 de abril de 2015
Somos en conjunto
“No me
interesan los motivos de tu lucha, el que sale perjudicado soy yo”
Leer esa
cita me revuelve el estómago. Caer en la realidad de la sociedad que habitamos
hoy en día, a veces, me moviliza. Indudablemente,
tenemos nuestras virtudes como seres humanos, tanto de manera individual como
en comunidad. Pero también acarreamos defectos, y el que voy a detallar a
continuación es uno de los más importantes y significativos, a mi criterio, que
detentamos como humanidad. Lo que realmente me pone mal, y me deja pensando, es
nuestra falta de empatía. A esto me quiero referir y poner mi mayor énfasis: a
la falta de interés por tratar de entendernos, a tratar de sentir por un ratito
lo que vos sentís. Ojalá se prestaran días de vida, -“no te enojes así, te
presto un día de mi vida para que me puedas comprender”- pero creo que no es
necesario fantasear con algo tan surreal, cuando la solución está en detenernos
unos minutos a pensar en los motivos del por qué EL OTRO acciona como acciona,
considerar percibir qué es lo que desencadena ese acto, esa idea, esa postura. En
la cita, se puede interpretar la desgana de quien la dice, en entender
lo que le pasa al que está luchando, y ESE ES EL MAYOR ERROR, el hacer oídos
sordos. Nunca vamos a establecer un orden como sociedad si no nos escuchamos, y
eso no te perjudica sólo a vos, nos perjudica a todos.
No
esperemos a que la realidad sacuda a nosotros mismos para retractarnos y decir “ahora
te entiendo”. El principio del cambio está en prestarnos más atención.
martes, 10 de marzo de 2015
Cuestión de tiempo
No hace mucho alguien me preguntó qué era lo más preciado para mí respecto de la vida, y casi sin proporcionarme tiempo para razonar, respondió: "Lo más lujoso que tenemos es el TIEMPO". Tardé en asimilar el impacto de esa palabra, tan cotidiana, pero que al menos a mi, no deja de sorprenderme. Analicé si verdaderamente es lo más valioso en mi vida, y la verdad es que sí, lo es, en mi existencia y estimo que en la de todos. Es una lástima, y hasta diría que injusto, que al momento de nacer no nos hayan otorgado algunas instrucciones de uso, simplemente un manual, de cómo optimizar el tiempo de la mejor manera, me hubiese encantado. Sin embargo, y más allá del atropello de no tener ese texto innato, todos los días trato de buscar la mejor manera de darle un buen empleo, la forma insuperable de distribuirlo sin desperdigarlo. Quisiera no adelantarme a él, saber esperarlo un poquito más, comprender que se constituye de instantes, lentos, rápidos, eternos, reducidos, los cuales intento aprovechar para sentirme bien, ser feliz conmigo y los demás. Muchas veces no resulta, me desoriento, y cuando quise darme cuenta desperdicié todo lo que no quisiera haber desaprovechado. Asimismo, sin arrepentimientos, ni desesperanzas, busco en cada nuevo día una oportunidad. Cada amanecer es una nueva ocasión que nos brinda el tiempo, para hacer lo que no hiciste, para no quedarte con las ganas, para perdir perdón, para utilizarlo como quieras. Si todo terminase mañana, mi conclusión sería una, la más certera y concreta que pude lograr hasta ahora: todo es cuestión de tiempo.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Liviana
Ando liviana, porque elijo vivir así, con el alma desnuda y
el cuerpo preparado para la batalla.
Me siento liviana cuando digo lo que pienso, cuando las
palabras que guardaba se desprenden de mi garganta y mi mente. Trato de estar así, porque hago a un lado lo que me daña,
suplantando los puntos suspensivos por un punto final. Porque le busco a mis
razonamientos márgenes positivos, que me llenen de esperanza y valentía para
seguir creyendo. Me siento bien así, escuchando, saliendo de mi lugar para
ponerme un rato en el tuyo con la promesa de entenderte. Quiero continuar amando
sin pensar, porque así es el amor, irracional, intenso, ciego, vital.
Opto por seguir de esta manera, siendo lo que ves, lo que
soy, lo que elijo ser.
domingo, 3 de agosto de 2014
Cambio
Creo en las oportunidades, medidas. Avalo la insistencia hasta lograr. Pero no estoy de acuerdo en detenerme en algo ya formado, moldeado, y sin chances de evolución. Cuando algo no va, no va. El tiempo pasa muy rápido para esperar a la tercera vuelta, si venció en la primera, que no te sorprenda si vence en la segunda. Por eso, dale las gracias, y seguí adelante. Cambio y fuera. Todos, en algún momento, necesitamos ceder y dar lugar a los vientos de cambio.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)